Marco Rubio, el político hispano de moda

Cuarenta años, padres cubanos, abogado, católico, buena imagen, padre de cuatro hijos, senador y amado por el Tea Party. Esta es la radiografía del senador por Florida, Marco Rubio, el hispano de moda en los círculos políticos de Estados Unidos y que suena como posible candidato a Vicepresidente en las próximas elecciones de noviembre.

Mientras los medios de comunicación y las encuestas se encargan de vaticinar quién va a ser el candidato republicano que intentará batir a Barack Obama, ya se empiezan a oír nombres también para los acompañantes. Rubio va encabezando esta lista.
Si bien los ciudadanos reconocen no fijarse en el vicepresidente a la hora de emitir su voto (Lyndon B. Johnson, quien acompañó a John F. Kennedy en 1960,  fue el último Vicepresidente considerado como decisivo para los votantes), muchos creen que Rubio puede ser el complemento perfecto para cualquier aspirante a la Presidencia.
Rubio sería un gran embajador para conseguir el voto hispano, un requisito indispensable para cualquier candidato. Ofrece un discurso conservador y religioso que cala hondo en los sectores conservadores del país descontentos con las políticas de la Administración Obama. Además, Rubio es un gran comunicador, como ha demostrado en sus últimas intervenciones públicas, una cualidad necesaria para cualquier líder político actual. 
Sin embargo, no todo son elogios para Rubio. No ha sido un político que haya pasado desapercibido estos últimos años y tampoco lo han sido sus oposiciones a cuestiones relevantes para los latinos como la Dream Act, la nominación de la hispana Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo, o la reforma sanitaria de Obama que ofrece cobertura médica a miles de latinos.
En terreno personal todavía se cuestiona su discurso sobre la historia de sus padres huyendo de la dictadura castrista (se ha demostrado que salieron años antes de que Fidel llegase al poder) y sus problemas económicos familiares. Sin olvidar que en la costa Oeste los hispanos son en su mayoría mexicanos y Rubio es cubano, aspecto que puede crear ciertas discrepancias a la hora de votar.
Con todo lo bueno y lo malo que se le está atribuyendo por un bando u otro, de lo que no hay duda es del potencial de Marco Rubio para llegar, como muchos han expuesto, incluso a la Casa Blanca.  De momento sus compañeros de partido lo quieren como número 2 del ticket republicano el próximo 6 de noviembre, tal y como se confirmó en la pasada edición del CPAC (Conservative Political Action Committe), la gran convención anual de los republicanos, en la que Rubio fue elegido en la elección interna como el favorito a ocupar el puesto de Vicepresidente. 

 

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