La era Twitter

Las redes sociales se han convertido en los últimos años en una parte esencial de la estrategia de comunicación de los candidatos a la Presidencia de cualquier país. En Estados Unidos, cuna de las redes sociales por excelencia, ya demostraron que la forma de comunicarse con los ciudadanos cambió con la campaña de 2008, y en la de este año se ha vuelto a confirmar.

Además de las audiencias y éxitos de mítines, spots o convenciones, se han unido las mediciones del eco conseguido por cada intervención en las redes sociales, especialmente en Twitter. Así vimos como Obama hizo historia en septiembre, consiguiendo 52.756 tuits por minuto durante su intervención en la Convención Demócrata, muy por encima de su mujer, Michelle Obama que consiguió 28.003 tuits por minuto, y de su contrincante, Mitt Romney, que llegó a los 14.289 tuits en sesenta segundos.

También pasará a la historia de la comunicación 2.0 el tuit que el recién reelegido Presidente envió a través de su perfil oficial a sus seguidores: “Four more years” y una foto abrazando a su mujer, que le bastaron para convertirlo en el mensaje más difundido de la historia de Twitter con más de 800.000 menciones y de casi 300.000 personas que lo guardan en su carpeta de favoritos.

Sin embargo, ahora la prensa y los analistas ponen la mirada en el estado de los perfiles de los políticos en la red social ya que, mientras unos confían en las redes como herramienta esencial de su comunicación con los ciudadanos y la mantienen activa a diario, otros la clausuraron el día de la elección.

Tanto el presidente Obama como el vicepresidente Biden mantienen sus cuentas de Twitter activas con información sobre sus intervenciones, viajes o fotografías. Obama cuenta con casi 24,5 millones de seguidores, mientras que Biden llega a 368.000 personas y sus actualizaciones de varias veces al día.

En el otro lado se encuentran las cuentas de los candidatos republicanos. Mitt Romney no ha vuelto a compartir información con sus 1.721.743 seguidores desde el día 10 de noviembre, cuando dio las gracias de parte de él y de su mujer a todos sus seguidores por su esfuerzo y apoyo durante los meses de la campaña. Por su parte, el candidato republicano a la Vicepresidencia, Paul Ryan (que supera en número de seguidores a su homólogo demócrata con 537.212 seguidores) desapareció de la red el mismo día de la elección con un mensaje en el que pedía el voto para darle al país el tratamiento que merece porque “América no puede seguir como los últimos cuatros años”.

Independientemente de si las cuentas están abiertas o cerradas, cada campaña demuestra como las formas de comunicación entre los líderes y los ciudadanos están cambiando. Una nueva era en la que la comunicación constante y directa tiene y va a tener mucho que decir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *