Las posibilidades del mercado americano

Las posibilidades del mercado americano

En el número de Tribuna Norteamericana correspondiente a octubre del 2013 afirmaba el Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que “El enfoque bipartidista, que la política norteamericana tiene a gala reservar para los asuntos de política exterior o de interés superior del Estado, ha sabido ser adaptado y utilizado con excelentes resultados en la labor de las dos instituciones que hoy celebramos” (Tribuna Norteamericana 14; p. 5). Las “dos instituciones” de referencia son la Fundación Consejo España-Estados Unidos y su homónima norteamericana, la US-Spain Council, que iniciaron su andadura conjunta en noviembre de 1995 cuando celebraron su primer encuentro en Sevilla.

A comienzos de este mismo mes de septiembre se celebró en Málaga, como siempre con la presencia de los Reyes, la decimonovena reunión conjunta de ambas instituciones. En este caso las principales intervenciones giraron en torno al sector energético –el ministro Soria; el presidente de Iberdrola Ignacio Sánchez Galán…– y de defensa –el  ministro Morenés; Javier Monzón, presidente de Indra; Ray Mabus, secretario de la Armada Norteamericana…–.

Más allá de los puntuales temas tratados en Málaga, este tipo de encuentros pone de manifiesto la importancia que los Estados Unidos han adquirido para el mundo empresarial y civil español. Por fortuna los avatares políticos de filias y fobias que parecen haber condicionado los últimos gobiernos españoles no se han trasladado ni han repercutido en las relaciones comerciales entre los dos países que han respondido a su propia dinámica. Los Estados Unidos se han convertido en un país preferencial para las empresas españolas desplazando definitivamente a los impredecibles y problemáticos países iberoamericanos. La seguridad jurídica, la potencialidad del propio mercado estadounidense que reacciona al alza con mayor agilidad que Europa, la decidida vocación internacional de las firmas españolas son acicates más que suficientes para superar algunos de los inconvenientes como los relativos a la doble imposición o las diferencias legales. La transición sur-norte, en definitiva, surgió y se desarrolla de forma natural. La anécdota inherente a ciertos datos no sirve sino para poner de manifiesto la penetración de empresas españolas en el mercado de los Estados Unidos: el envoltorio de dos de cada tres perritos calientes que consumen los ciudadanos norteamericanos está fabricado por una empresa española –Viscofán–; también es española –Acerinox– la mayor productora de acero en aquel país; como líder es también Grifols en la producción de plasma. Empresas como Abengoa son adjudicatarias de proyectos nacionales en competitivos concursos de energías renovables (Proyecto Mojave Solar), de igual forma que Ferrovial se hace con la gestión de infraestructuras estatales (Chicago Skyway) superando a competidores locales.

Siendo importante, que lo es, el establecimiento de las multinacionales españolas en Estados Unidos –la mayoría de ellas representadas en la Fundación Consejo– resulta especialmente alentador el interés que este mercado ha suscitado en las PYMES españolas. La proliferación de iniciativas como la Spain Tech Center (ICEX y Banco de Santander) o Business GoOn (en asociación con American Leadership Strategies) para facilitar la implantación de empresas españolas que encuentran en los Estados Unidos su carácter de internacionalización, ponen de manifiesto la importancia de este mercado para firmas como Ramondín (fabricante de cápsulas) presente en Oregón y California, o el Grupo Ezquerra (fabricante de maquinaria industrial), o Carbures que ha desarrollado fibra de carbono. Según el ICEX el número de empresas españolas con intereses en Estados Unidos supera las 700, cifra que se incrementa considerablemente cada año. Si importante es la cantidad no lo es menos la calidad, pues en la mayoría de los casos, como las tres citadas, se trata de empresas que han desarrollado su propia tecnología, alta tecnología. El viejo dicho “que inventen otros” parece haberse quedado obsoleto.

Jose Antonio Gurpegui

Jose Antonio Gurpegui

Investigador del Instituto Franklin-UAH y catedrático de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá.

Doctor por la Universidad Complutense de Madrid
“Visiting Scholar” en Harvard University (1994-1996)
Director del Programa Oficial de Doctorado en Estudios Norteamericanos
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Jose Antonio Gurpegui
Investigador del Instituto Franklin-UAH y catedrático de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá. Doctor por la Universidad Complutense de Madrid “Visiting Scholar” en Harvard University (1994-1996) Director del Programa Oficial de Doctorado en Estudios Norteamericanos

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