El poder de Youtube en campaña electoral

Aunque todavía quedan varios meses hasta que se celebren las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, la campaña electoral, y sobre todo la campaña online, ya ha comenzado. En la última semana casi 3 millones de personas han visto el video Will The Real Mitt Romney Please Stand Up, en el que es inevitable terminar tarareando el estribillo.

 

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=bxch-yi14BE]
Apenas siete años le han valido a YouTube, no sólo para convertirse en una herramienta nueva de comunicación, sino para revolucionar la manera de hacer política y llegar a los votantes. Hoy en día YouTube es la tercera web más visitada del mundo tras Google y Facebook, y más de 24 horas de vídeos son subidas al portal cada minuto.
Con estos números y, sobre todo, por su gran impacto y coste cero, los gurús de la comunicación política no tardaron en usar este portal para comunicarse con los votantes. En 2006, se hizo popular en las midterms el vídeo del senador George Allen en el que llama a uno de los voluntarios de la campaña “macaca” y por el que tuvo que pedir disculpas. Pero no fue hasta la campaña de Obama de 2008 cuando se demostró el gran poder de YouTube en unas elecciones, con videos como I’ve Got a Crush on Obama (con casi 25 millones de visitas) o Yes, we can (con casi 24 millones).
¿Pero qué diferencias, además del coste cero, tiene con los spots electorales emitidos en televisión? Un estudio publicado en la Brookings Institution indica que los vídeos en YouTube son más positivos que los emitidos en televisión. El grupo de gente considerado como “débil” políticamente hablando, que no tiene preferencias claras por ningún candidato, y al que generalmente se dirigen los anuncios de ataque negativos, es más asiduo de la televisión.
La audiencia de YouTube es más joven, de mayor poder adquisitivo que la media, con mayor nivel educativo, más interesada en la política y más partidaria que la población general. Internet requiere una actitud activa del usuario, el cual tiene que buscar y tomar la decisión de hacer click en un vídeo de campaña. Por ello la audiencia de YouTube, de momento, se sigue considerando “interesada” en la política y reciben mensajes diferentes (y más positivos) que la población general a través de la televisión.
Diferencias y consideraciones que los consultores y publicistas tienen en cuenta a la hora de llegar al público, definir sus estrategias y potenciar su creatividad. Sin olvidar la viralidad que puede ocasionar un vídeo de YouTube. Tanto los positivos, como los de ataque.

 

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